Las viejitas

¿Qué se sentirá?

Una sonrisa enorme atravesó su rostro yo le contemplaba de lejos no sé su nombre, no sé porque estaba aquí; sólo me toco el momento adecuado para verla partir.

Me toco el momento exacto en el lugar perfecto para ver su sonrisa y sus ojos brillantes era ella, al ver a su familia esperándola justo en la entrada del hospital y me pregunté por primera vez en mi vida ¿Qué se sentirá?

He estado en hospitales muchas veces, prácticamente una temporada un hospital de mi ciudad parecía mi hotel, mi iba por la mañana y regresaba al anochecer sintiendo que mi cabeza iba a estallar.

He estado internada por semanas y con tubos en mis venas, acostada en camas duras y comiendo cosas insípidas y sanas, pero nunca he sabido que es tener a alguien aun lado de ti.

Me ha tocado acompañar a mis abuelas, velar por ellas junto a su cama, si, pero nadie ha velado una noche por mi cuando he estado entre las paredes frías de un hospital, me ha tocado estar sola.

Me  han dado de alta bastantes veces, siempre firma una enfermera, mi medico o yo… nadie esta ahí con una sonrisa radiante y feliz esperando para tomar mi mano y llenarme de abrazos. La verdad es que hace bastante tiempo que nadie me estrecha entre sus brazos.

Estoy acostumbrada a levantarme, vestirme, firmar, pasar a la farmacia a surtir mi receta y decirme a mi misma que todo estará bien. Aprendí a cuidarme y seguir a pesar de no saber porque sigo adelante, después de todo… soy yo.

Pero hoy esperando que mi abuela saliera de consulta, después de ver a esa chica que al parecer tenia mi edad salir y tener a su familia feliz de tenerla de regreso entre ellos, si me llevo a preguntarme ¿Qué se sentirá?

Estoy segura de que tal vez nunca lo sabré y que esa duda me asaltará cada que salga por mi propio pie de algún hospital , y no esté nadie ahí afuera esperando con los brazos abiertos y una enorme sonrisa. 

Las viejitas

Yo debí

Yo debí nacer en la época en que las declaraciones de amor aun se mandaban en  sobres lacrados con olor a gardenias, esa época en que los amores prohibidos y mal correspondidos ganaban la batalla con el ingenio en los juegos florales de Abril.

Esa época en la que de haberte conocido me hubiera conformado con espiarte  mientras tomabas el café de mediodía en la terraza de algún Club de alcurnia con tu sombrero y levita;

Mientras yo me escondida entre los abanicos de colores pastel en  primavera y obscuros en invierno. 

Me hubiera conformado con que besaras mi mano en alguna reunión de sociedad .
Esa época en la que los amores de lejos eran posibles e impasibles. Si yo debí nacer en esa época donde los nombres de parejas imposibles se escribían a punta de alfiler en pétalitos de camelia.

Las viejitas

Fresas

Dulces, jugosas y carnosas. Así suelen ser algunas fresas rojas y deseables, tal vez si son en un pastel bañadas en jalea… pero  también tienen eso, que te hace desearlas, fantasear con comer una fresa.

Simplemente son seductoras….  Imaginar la compañía de otro cuerpo a tu costado, con ese fruto tomado delicadamente , bañando en el dulce sabor del chocolate  acercándose lentamente a sus labios.
Y se produce esa extraña sensación de ver como se encajan los dientes en la carnosidad del fruto pensando en que podrían ser tus labios.
El ver como disfruta el sabor delicado y dulce, te hace desear ser tú a quien saborea lentamente y ese pequeño rastro de chocolate en sus labios te incita a apoderarte de ellos.
Porque las fresas no son solo un fruto, son pasión.
Y más si viene de la mano, del dulce chocolate amigo de los buenos y malos momentos… Certero y fiel amigo en la seducción.
Entre las fresas, las cerezas y el chocolate, encuentras el fruto prohibido, del erotismo. Inseparable amigo del hombre.
Para el que me ve comer fresas y aun así se queja.
Las viejitas

Leed Malditos

¡Maldita lectura! que un día nos hace mas libres y otro mas esclavos


Un libro mas sabios y dos libros después te das cuenta de que ¡no sabes nada!.

Sólo que si no lees no vives y si no vives para que estas aquí
Y vosotros pobres necios que no entendéis que en este mundo en el que nada es lo que parece y nada parece lo que es.

Todavia sois jóvenes para comprender lo que digo. pensais que lo sabeis todo. Pero no os dais cuenta de que la vida es corta.

Y hay mucho por leer.. ¡Leed Malditos!