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¿Cómo cuidar libros de segunda? | Divagaciones

Cuando salió mi entrada de Las Vírgenes Terrestres, pregunte a algunas de las seguidoras del blog si ellas compraban libros de segunda mano, la mayoría admitió hacerlo ¡y eso es genial! algunas lo hacen porque pueden encontrar ediciones especiales, otras por el placer de coleccionar tomos antiguos (como mi madre) y a alguna más le agrada el olor.

Pero entre una cosa y otra, en los libros de segunda mano podemos encontrar cosas impresionantes, llegadoras o sin gloria, pero normalmente compramos uno de estos libros y solemos tratarlos como a cualquier otro: poniéndolo en la estantería.

Y eso si hay suerte, otros los dejan con su pila de libros por leer expuestos al sol o la humedad ¿y saben qué? los están matando. Los libros de segunda por mucho que estén en buenas condiciones, si son ediciones antiguas necesitan cuidados diferentes. Así que aquí van un par de tips para prolongar más su vida y los puedas disfrutar más tiempo o heredar.

  • Alejarlos del sol

Ya sé que esto suena bien obvio, pero también es bien aesthetic colocar los libreros donde les peguen algunos rayos de sol, para las fotos o simplemente por armonía. Pero el sol daña las hojas y los encuadernados. Intenta que a estos libros en especial les de poca luz, para prevenir que se vuelvan aún más amarillentos.

Si te encuentras libros “recientes” que parecen viejos, es porque los infectaron de moho otros libros o los expusieron mucho a la luz del sol. Como los de mi mamá que los deja en el asiento de carro por meses.

  • No dejarlos cerca de la ventana o lugares con polvo

Esto es tanto para que no les de luz solar como para que no acumulen polvo, a veces si es inevitable pero el polvo les daña de la misma forma, normalmente si hay polvo se empezaran a carcomer las hojas de sus orillas. Aparte cerca de ventanas normalmente puede que los insectos también pasen a visitar a tus libros y empezaran a comerlos.

Si compraste un tomo que trae como “tierra” entre sus hojas, limpialo con una brocha suave, intentando no abrirlo demasiado. Tienes que repetir la acción si se vuelve a acumular. De hecho yo recomiendo hacer eso de forma regular en especial con ediciones de más de setenta años.

  • Cuidarlos de animales

Yo sé, suenan bien obvias estas cosas, pero tendemos a olvidarlas y con animales no me refiero solo a perros y gatos, si no a polillas, arañas, cochinillas, cucarachas, etc. Abajo les dejo una imagen de que pasa si un animal queda atrapado entre las páginas de tu libro. Sus desechos lo pueden carcomer, incluso los mismos animales lo carcomen.

Así que como con el polvo, pásales de vez en cuando un plumero, revisa que las orillas de las hojas estén bien y saca insectos que puedan haber hecho su hogar entre tus libros en especial los huevos y larvas.

 

  • Acuestalos o déjalos de forma horizontal

Aquí tenemos dos sopas. Si el libro es muy grueso, es recomendable colocarlo de forma horizontal porque con el tiempo su propio peso lo va a desgarrar (aplica para tomos nuevos también) . Pero si es más delgado puedes dejarlo de forma vertical, cuidando que no quede muy ajustado entre otros libros, porque al tener las tapas más frágiles puedes perder una ya sea al sacarlo o porque se quedará pegada a la del libro de al lado.

  •  Sácalos del estante de forma adecuada

¿Qué hay una forma de sacarlos? Pues si, si los tienen de forma horizontal no los saques como se ve en las películas, eso de poner el dedo sobre el tomo y jalarlo hacia abajo, terminará por dañar la encuadernaciòn de la parte baja del lomo y acabarás con un manojo de hojas.

Lo correcto es tomarlos por la parte media del lomo,  sujetando tambièn las pastas mientras sostienes con la otra mano los libros aledaños en su lugar, es por eso que deben almacenarse con el espacio suficiente para tomarlos, pero que no puedan ladearse y deformarse dañando hojas y costuras.

Si los tienen en forma horizontal, lo adecuado es tomar los tomos por los bordes y cargarlos uno por uno hasta llegar al deseado. Teniendo especial cuidado al separarlos, no sea que nos llevemos una pasta porque se han pegado.

  • Alejalos de la humedad

Yo esto lo pecó, porque en mi baño siempre hay libros y normalmente son viejos. Pero tu no lo hagas, tenerlos expuestos a la humedad fomenta que se peguen las hojas, se deformen e incluso creen moho. No es como que les vaya a salir una seta, pero si se llenan de manchas pardas, ocres y/o negras que pegan las hojas y carcomen las pastas.

Si esto ya te pasó, como a nosotras (mi madre y yo) siempre puedes espolvorear un poco de talco sin aroma y después quitarlo con una brocha. Es un truco muy casero, pero no lo hagas tanto porque a la larga puede también dañar con los químicos la tinta (ya nos pasó) es como remedio de emergencia si estas quebrada y no hay dinero para mandarlos a restaurar.

  • No los forres con plástico

si, yo sé que las libretas las forramos de niños para que duren mas con plástico o contac pero los plásticos desprenden a la larga químicos, en especial si están en contacto con el sol. Entonces si forras tu libro te estás cargando su portada, de echo estoy seguro que has visto en puestos de segunda libros forrados si intentas separar el plástico verás que la tinta de la portada se ha quedado adherida al plástico.

Este es uno de los efectos, el otro si tienes muy mala suerte es que entre humedad y se forme un hongo entre el plástico y la portada. También pueden proliferar insectos dentro de esa divisiòn si el libro tiene mucho almacenado.

Si los quieres “proteger” entonces recomiendo màs los protectores de papel o especiales, los encuentras en algunas librerías o tiendas de encuadernaciòn estos suelen ser de cartón de calidad y libres de ácidos.

  • No lo abras como libreta

Que sì, que algunos no se abren mucho y leerlos es una hazaña pero por amor a lo que quieras, no abras demás el libro. Escucharas como cruje y eso significa que estas dañando su estructura y puede que te quedes o con el libro partido en dos o con muchas hojas volado o peor como mi libro de La orden del fénix , adjunto evidencia:

  • No uses cinta adhesiva, washi, pegamento, etc.

El camino al infierno está destinado a aquellos que como yo, alguna vez intentaron arreglar un libro pegando con cinta adhesiva. esto por mucho que nos ayude de un momento a otro daña màs de lo que compone.

Porque la cinta contiene químicos que dañan las hojas del libro y entonces llegara un momento en que el pegamento se desprenda, quede una mancha horrible en la hoja y se rompa màs de lo que estaba ya que el pegamento hace que las hojas queden quebradizas. Y al final si son igual de bestias lo van a engargolar como mi tomo de la piedra filosofal. ( Plis no lo hagan)

Lo mejor si ya esta roto es tratarlo con mayor cuidado, ver si es posible una reencuadernaciòn en forma y llevarlo con un profesional. O la vieja confiable de los monjes y atar las hojas con un listón.

Pero ojo, antes de dejarlo en manos de cualquiera pregunta cómo lo hará, si te dice que cortara los márgenes y pondrá otras portadas huye de inmediato. Un buen restaurador de libros intentarà conservar en todo lo posible el tomo original.

Igual esto es lo básico para cuidados generales de libros viejos o no pero si ya compraste un libro de segunda y apesta a humedad, se le ve el moho y no quieres que contagie a tus otros libros ahi te van consejos que puedes seguir cuando llegues a casa con tu librito que te costó veinte pesos y esta todo jodido.

  1. No lo pongas de inmediato con otros libros nuevos. El moho se reproduce por esporas, recuerdalo.
  2. Pon entre cada dos o tres hojas papel de cocina o papel secante, para absorber la humedad. Se debe llegar lo màs pegado que puedas a la costura del libro. Yo uso del papel secante para laboratorio o si ando pudiente del secante dental para endopostes. Carisimo y no lo vuelvo a hacer, pero como viene en puntas lo puedes colocar pegadito a la costura. Hay quien usa el de bajo gramaje que venden en Lumen.
  3. Si tiene grasas, puedes usar papel de arroz. Del que se usa para quitarte la grasita de la cara, en amazon hay algunos muy baratos, en las tiendas chinas tambièn suelen vender, no vayas a usar los de Fenty por favor.
  4. Dejalo un par de horas prensado entre dos libros, si el papel sale hùmedo repite. Si sale seco, le toca un baño… de sol. Pero ojo, no te excedas, dejalo abierto y ve cambiando las páginas, con un día o máximo dos debe bastar.
  5. Sabes que se ha ido la humedad porque dejará de apestar, si guardara cierto olor a “viejo” pero debe de dejar de ser desagradable o causarte alergia.
  6. ¿sigue apestando? metelo en una ziploc con bicarbonato de sodio, pero no te pases. Pon una cucharada y encierralo, con un par de horas debe bastar. Le sacudes el bicarbonato que se quede adherido con cuidado.
  7. ¿qué ya trae moho visible? Vete por un plástico y un cepillo de dientes que ya no quieras, pon el plástico debajo de la hoja y talla el germen fuera de tu libro. No lo hagas cerca de otros o se pueden contaminar. En caso de que resurja pues… puedes intentar limpiarlo con algún anti-moho pero son abrasivos (lo intente una vez con el del cloralex, no reapareció pero la hoja casi se rompe y quedo una mancha), no lo recomiendo.
  8. Alejalo de la humedad y asolealo un par de días. Y estará listo.

Y ya, esto fue kilométrico si les sirve me avisan y si tienen otros tips también.

 

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