Las viejitas

Yo debí

Yo debí nacer en la época en que las declaraciones de amor aun se mandaban en  sobres lacrados con olor a gardenias, esa época en que los amores prohibidos y mal correspondidos ganaban la batalla con el ingenio en los juegos florales de Abril.

Esa época en la que de haberte conocido me hubiera conformado con espiarte  mientras tomabas el café de mediodía en la terraza de algún Club de alcurnia con tu sombrero y levita;

Mientras yo me escondida entre los abanicos de colores pastel en  primavera y obscuros en invierno. 

Me hubiera conformado con que besaras mi mano en alguna reunión de sociedad .
Esa época en la que los amores de lejos eran posibles e impasibles. Si yo debí nacer en esa época donde los nombres de parejas imposibles se escribían a punta de alfiler en pétalitos de camelia.

Las viejitas

Fresas

Dulces, jugosas y carnosas. Así suelen ser algunas fresas rojas y deseables, tal vez si son en un pastel bañadas en jalea… pero  también tienen eso, que te hace desearlas, fantasear con comer una fresa.

Simplemente son seductoras….  Imaginar la compañía de otro cuerpo a tu costado, con ese fruto tomado delicadamente , bañando en el dulce sabor del chocolate  acercándose lentamente a sus labios.
Y se produce esa extraña sensación de ver como se encajan los dientes en la carnosidad del fruto pensando en que podrían ser tus labios.
El ver como disfruta el sabor delicado y dulce, te hace desear ser tú a quien saborea lentamente y ese pequeño rastro de chocolate en sus labios te incita a apoderarte de ellos.
Porque las fresas no son solo un fruto, son pasión.
Y más si viene de la mano, del dulce chocolate amigo de los buenos y malos momentos… Certero y fiel amigo en la seducción.
Entre las fresas, las cerezas y el chocolate, encuentras el fruto prohibido, del erotismo. Inseparable amigo del hombre.
Para el que me ve comer fresas y aun así se queja.
Las viejitas

Leed Malditos

¡Maldita lectura! que un día nos hace mas libres y otro mas esclavos


Un libro mas sabios y dos libros después te das cuenta de que ¡no sabes nada!.

Sólo que si no lees no vives y si no vives para que estas aquí
Y vosotros pobres necios que no entendéis que en este mundo en el que nada es lo que parece y nada parece lo que es.

Todavia sois jóvenes para comprender lo que digo. pensais que lo sabeis todo. Pero no os dais cuenta de que la vida es corta.

Y hay mucho por leer.. ¡Leed Malditos!

Las viejitas

I am lost, tangled in you.

Our eyes catch and will not let go,
Forcing our hands to grasp,
Our bodies to meet,
And our breath to match.

Heart racing, breath blowing, skin burning—
You strip me of my clothes 
And any urge to resist;
I return the favor.

Body heat leads to friction—
Pure, wonderful friction.
First, your tongue explores me,
Leaving chills wherever it touches.

Finally, it arrives at my center,
Circling closer and closer
Until I can’t take it anymore
And I force you to taste me.

And you do. And I feel you
Getting hard—your shoulders,
Your arms, your chest, your abs,
And your perfect piece of persuasion.

I have stopped.
Stopped thinking I only feel
You bring your lips to mine
And your head grazes them so lightly.

Barely touching it’s such a tease.
And finally—finally—
You enter me. So slowly,
And so deep.

I am lost, tangled in you.
You push, and push,
And push, sending me 
Warm waves of pleasure.

But the best one comes
When you cannot turn back;
You tighten, so stiff, and then—
You release.

I feel your pulse as if it is mine
And it is. You are a part of me.
We have become one
And we exist in ecstasy.