Las viejitas

"Come & Past"

 

I can’t get this feeling out
It’s stuck in my head like a song
One I could play all day long

This feelings taking over
My heart beats a little slower
Then it beats too fast
I wish this could last

It’s pure bliss; I don’t need more than this

Then you walk away

 
All I want is for you to stay
Be with me each and every day

I wish this moment would last
Want it to last
Need it to last
I won’t let you be part of my past

Las viejitas

Some Southernly slurred snide snark

Sing softly your song set snark to the side
Stop seeming so set to start stinging
Stop Southernly slurring sad stuff so snide
Sir shall serenade what you are slinging

All are already acutely aware
Amazed, astounded, astonished and awed
Ask anyone, awaiting your words like air
Avid, assuming you for an award.

Taking the terrible teasers to task
Tarnishing trust to tell tempting tall tales
When time after time I’m telling your ask
Talking truth to thee that you rarely fail

After all that you seem to put me through
You must be damn good ‘cause I still read you

Las viejitas

Espejos y Mascaras

Estaba cansado y harto de su nombre, de su pasado y de su futuro. De su mismo presente. Caminó en silencio.
Debía aparentar ser lo que todos querían creer que era, todo aquello que formaba a un verdadero héroe: coraje, valor, destreza, fuerza…
Debía pero, ¿podía? Suspiró. Sí, tenía que hacerles creer que no tenía miedo, que estaba seguro de ganar la batalla. Tenía que hacérselo pensar a los demás para así, pensarlo él también.
Muchas veces, nos inventamos personalidades que aparentar.
Aparentamos ser fuertes cuando en realidad, por dentro, estamos muriendo en un mar en llamas y lagrimas, aparentamos ser decididos cuando en realidad, estamos carcomidos de dudas e inseguridades.
Aparentamos valor, a pesar de que el miedo nos invada y atrofie nuestra cordura, aparentamos indiferencia, aunque ello signifique nuestra vida y nos cree un nudo en la garganta que impide respirar.
Damos una imagen al espejo, que no es la verdadera. Solo le damos la vuelta y nos colocamos la careta, una máscara llena de adornos y brillantina .
Demasiadas máscaras invadían el mundo, demasiadas lo invaden.
¿Por qué no decir simplemente lo que sentimos? ¿La verdad? Eso haría todo más fácil pero no, aguantamos nuestra carga, nuestro disfraz falso de persona.
Miramos desafiantes a ese espejo que nos revela nuestro exterior, ¿Qué importa que por dentro estemos muertos? ¿Qué importa? Si nadie lo sabe…si nadie lo ve.
Miramos al espejo del exterior, ¿Acaso no existe aquel que nos enseñe el alma? ¿Aquel que en realidad demuestre quiénes somos?
Todo sería muy fácil…Todo, muy fácil, si hablamos con la verdad, y rompiéramos todos los espejos.